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Steve Jobs. El inicio de una Era

Steve Jobs (1955 - 2011) Una figura que cambió al mundo. Así de simple y contundente. Jobs nos dio un mundo increíble, cambiante, pero sobre todo, intercomunicado. Y todo eso sin haber inventado nada realmente, sin haber escrito una línea de programación o haber ensamblado completamente él sólo un producto. Y eso es justamente lo que lo hace aún más remarcable. Por ello, porque ha sido una figura que me ha resultado fascinante desde que supe de él hace ya varios años.
Fue en la película Piratas de Silicon Valley (1999) cuando pude ver esa increíble personalidad, y sus productos siempre me han llamado poderosamente la atención, aunque los he visto siempre indirectamente, use un Ipod touch y un Iphone 4 por un tiempo, y el sistema me parecía genial, la fluidez, lo intuitivo de todo. En un primer momento, recuerdo, que me desubicó el no tener más que un sólo botón (algo que Jobs exigió para su producto) pero luego de un rato te acostumbras. Me impactó sobre todo porque mi experiencia co…
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Desahogo...

Cuesta ser antisocial... Yo lo soy por convicción propia. Y por traumas en la niñez, autoimpuestos, porque no recuerdo que sufriera verdaderas humillaciones públicas ni lo que llaman ahora bullying, sino más bien, que resentía demasiado el miedo social. Recuerdo vagamente que me regañaban por hablar antes de tiempo, así que no hablo si no me hablan, recuerdo que me trababa al hablar en público y creía captar miradas de reprobación entre mis compañeros, lo que me llevo a no hablar en público....y así, cosas así, que quizás no fueron como las recuerdo, pero bien decía García Márquez: la vida no es lo que uno vive, sino como lo recuerda. Para bien o para mal esas cosas formaron mi carácter retraído, apático, distante, solitario. Y sé que no soy así, en el fondo, pues entre mi círculo de amistades (uno obviamente reducido) soy otra persona, ocurrente, de carcajada rápida, hasta simpático. Pero eso me lleva tiempo, bastante, llegar a ese punto con la gente, y, obviamente, nunca en público…

Sobre la muerte de Castro y los apasionamientos en política.

Fidel Alejandro Castro Ruz ha muerto. Al escribir una opinión sobre este suceso del cual se están vertiendo y, seguramente, se verterán ríos de tinta, real y virtual, me es imposible no pensar en aquella escena de la mítica Ciudadano Kane, donde en un noticiero dan la noticia del deceso del magnate, exponiendo brevemente su vida y obra, pero sobre todo sus contradicciones y las pasiones antagónicas que un individuo así despierta. Igual que en la ficción, la muerte de Castro, líder de la revolución cubana y jefe de gobierno de la isla caribeña por decenas de años, ha traído al mundo expectación y reacciones de lo más encontradas. Desde las muestras de dolor en la isla, de algunos dignatarios, como el primer ministro canadiense o los políticos de izquierda de todo el continente americano. Hasta las celebraciones del exilio cubano en Miami, y las muestras de gozo de políticos, presentadores de televisión, tuiteros, etc. Ambos lados exagerando las virtudes y errores que les conviene de u…

No, no lo sabes...

No sabes cuanto te quiero porque no me has visto llenar de besos tus fotografías porque no me has oído susurrar tu nombre una y otra vez en el desvelo de la noche oscura porque no has sentido el palpitar rápido de mi corazón cuando sé algo de ti porque no has saboreado mis suspiros en la lejanía porque no has soñado mis sueños donde te beso y te abrazo

Nunca más...

Nunca más vencerás a tu orgullo para decirme :"te amo" ni te oiré rogarme dulcemente por mis besos ya no más mirar tus ojos en el éxtasis de la piel ni podré tomarte de la mano ni decirte "mi cielo" viendo como tus ojos responden con ternura agradecidos y felices
Nunca más te diré "mi lluvia" ni sentir tus besos en la piel y en el alma
Nunca más haremos más recuerdos para solazarnos en ellos ni mis ojos se perderán en los tuyos ni se confundirán nuestros sudores en los días de lluvia
Te amo y nunca más te lo diré.

Hay días que.....

Hay veces, hay días, como hoy. Que no quiero seguir siendo docente. No quiero estar frente a 20 o 40 jóvenes esforzándome para llamar su atención, para lograr sólo la de dos o tres de ellos. No quiero seguir lidiando con papeleo burocrático y, en la mayoría de los casos, inservible. No quiero seguir aguantando el velado desprecio del personal administrativo, y la tan repetida y absurda aseveración que el trabajo docente es fácil, relajado, y que nunca hacemos nada.
¡Dejar eso ya! Y, no sé, buscar un puesto de oficina, encerrarme con un escritorio. No tener contacto humano más allá del necesario.
Una vez, mientras hacía mi tesis, llegamos con mi equipo de trabajo a la Casa de las Academias en San Salvador. Nos dirigimos a la de Historia. Ahí en una sala de biblioteca con estantes llenos de libros de dos niveles, había un individuo, no supimos ni nombre ni título, con un escritorio, una computadora, un impresor y decenas de papeles y libros sobre el. Este personaje nos recibió sin sabe…

Sobre el ascenso de la derecha extrema o cómo el primer mundo no quiere pagar sus facturas

En los últimos tiempos somos testigos de un crecimiento de las posturas de ultraderecha, tanto en el viejo continente, como en los Estados Unidos. Una postura que se conjuga con xenofobia, racismo, proteccionismo comercial, anti internacionalismo y anti migrantes. Este crecimiento de elementos políticos que hasta hace unas décadas eran juzgados y marginados, y conformaban minorías apenas toleradas, ahora ya son punto de poder, grupos que están decidiendo sobre las políticas de sus países. Ya son varios los análisis que intentan señalar y reseñar este fenómeno político que, no es para nada nuevo, sí se presenta como algo inesperado. Este resurgir de la ultraderecha más recalcitrante ya lleva dos momentos de consulta popular en las que, sorpresivamente, ganó. El primero es el llamado "Brexit" o la salida de la Unión Europea del Reino Unido, dando fuerza a las posturas eurofóbicas y aislacionistas de grupos como el de Nigel Farage y su partido nacionalista. El otro gran evento…